En la última sesión del año, la legislatura porteña sancionó la ley 6127, para que la Ciudad de Buenos Aires cuente con Paseo de las Invasiones Inglesas como circuito histórico-cultural que tendrá por objeto reconstruir las jornadas de lucha sucedidas en 1806-1807 y referenciarlas en el actual entramado urbano.

La iniciativa del legislador socialista Roy Cortina había perdido estado parlamentario, por lo que volvió a presentar el proyecto que fue sancionado en la última sesión del año y ya fue publicada en el Boletín Oficial y fue remitido al ministerio de Cultura porteño que será la autoridad de aplicación de la  ley y convocará a un consejo de especialistas en la materia.

Además se emplazará un Monumento a la Reconquista y la Defensa de Buenos Aires, en un sector de la Plaza General San Martín.

Según los fundamentos de la ley "nuestro pasado tiene muchas cosas para decir sobre el presente. Historias de invasiones, resistencias, proezas patriotas, luchas independentistas, enfrentamientos fratricidas, intereses económicos contrapuestos, la aparición de caudillos locales y cientos de anécdotas que integran nuestro acervo y han moldeado nuestra identidad.
Desde esa perspectiva, las gestas de 1806 y 1807 que aquí se evocan, aparecen como símbolo de la resistencia popular que, como fermento inesperado de la causa emancipadora, sirvieron a la sedimentación de las ideas de soberanía, autonomía y libertad en el imaginario político y social de aquella época". 

Frente a la trascendencia que tuvieron en el devenir del proceso revolucionario y nuestro surgimiento como país independiente, nuestra propuesta apunta a rescatar las marcas imborrables que estos hechos dejaron en el entramado de nuestra Ciudad.

En ese sentido, plantea el emplazamiento de un Monumento a la Reconquista y la Defensa de Buenos Aires en la actual Plaza General San Martín del barrio de Retiro, que fue escenario privilegiado del enfrentamiento con las fuerzas británicas.

Al mismo tiempo, impulsa la creación de un Paseo de las Invasiones Inglesas que apunta a reconstruir aquellos sucesos y traerlos al paisaje urbano actual, a través del uso de señalética adecuada, placas alusivas y herramientas tecnológicas".

La autoridad de aplicación identificará a través de la colocación de señalética adecuada y la instalación de placas alusivas, los puntos de referencia que conformarán el Paseo entre los que, como mínimo, deberá incluirse a:
 

Coliseo Provisional, teatro donde el Virrey Rafael de Sobremonte recibió la noticia de la primera invasión el 24 de junio de 1806, ubicado en la intersección de las calles Reconquista y Juan D. Perón.

Sitio de la Ranchería que sirvió de asiento al Regimiento 71° de las Tierras Altas de Escocia, ubicado en la intersección de las calles Alsina y Perú.

Iglesia la Merced, desde cuyo atrio Santiago de Liniers comandó la recuperación del fuerte, el 12 de agosto de 1806, sita en la intersección de las calles Reconquista y Perón.

Trayecto de las calles Defensa, Reconquista, San Martín y Florida por donde las tropas al mando de Santiago de Liniers llegan al Fuerte de la Ciudad de Buenos Aires, el 12 de agosto de 1806.

Fuerte de la Ciudad de Buenos Aires, ubicado en el emplazamiento actual de la Casa Rosada.

Cuartel provisional del Regimiento de Patricios creado el 15 de septiembre de 1806, ubicado en la Manzana de Las Luces.

Plaza Miserere, sitio donde acampó Santiago de Liniers en oportunidad de la primera invasión y el 2 de julio de 1807 se libró la batalla de los Corrales de Miserere, donde las fuerzas bajo su mando son derrotadas.

Trayecto de las calles Alsina, San Martín, Bartolomé Mitre, Belgrano, Tacuarí, Suipacha y Sarmiento donde, por orden de Martín de Alzaga, se cavaron las trincheras y zanjas internas y externas que sirvieron de defensa a la Plaza Mayor.

Plaza Lorea, donde el 5 de julio de 1807 se produjo la batalla del mismo nombre.

Iglesia de la Piedad, en cuyas instalaciones terminaron las tropas inglesas derrotadas en la batalla de Lorea, sita en la intersección de las calles Paraná y Bartolomé Mitre.

Iglesia de Santo Domingo, donde Santiago de Liniers entregó los pabellones tomados al invasor durante los sucesos de 1806 y se refugiaron las columnas

inglesas derrotadas por el Regimiento de Patricios el 5 de julio de 1807, sita en la intersección de las calles Belgrano y Defensa.

Cabildo, desde cuyos arcos Santiago de Liniers dirigió la última batalla antes de la rendición inglesa.

Plaza de Toros, donde capitularon las fuerzas británicas el 7 de julio de 1807, ubicada en la actual Plaza General San Martín.

 

Fuente:Revistaque