A menos de un mes de la presentación, por parte de Horacio Rodríguez Larreta, de las obras realizadas en el Polo Educativo Mugica, un pedazo de cielo raso se desplomó en una de las aulas del secundario. El episodio ocurrió el viernes pasado, mientras docentes y alumnos estaban en la puerta del predio para reclamar por la continuidad del servicio de comedor durante las vacaciones de invierno, y por eso no había chicos en el aula.

“La escuela se inauguró en marzo y cada vez que llueve se cae el techo”, contó el secretario gremial de la Unión de Trabajadores de la Educación, Eduardo López. Y agregó: “Ocurrió en la escuela que siempre nombra el gobierno como modelo de gestión. Pero lo que no cuentan es que, para las vacaciones de invierno, no quisieron abrir el comedor para que los chicos puedan comer”.

 

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“Tampoco tenemos salida de emergencia habilitada, faltan matafuegos, los bordes de las escaleras no tienen la protección adecuada, no tenemos habilitado el teléfono”, dijo Walter Larrea, delegado de UTE en el Polo Educativo.

 

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En el video difundido, la comunidad educativa registró el estado edilicio de las tres escuelas del Polo Educativo. “El derrumbe ocurrió fuera del horario escolar. No fue una tragedia de milagro”, expresó uno de los profesores.

Según contaron los maestros, el techo del edificio presenta varias filtraciones de diferentes tamaños. En algunos lugares se podía ver sólo la mancha de humedad y en otros, en cambio, directamente entraba agua. Los pedazos de techos cayeron justo al lado de la primera fila del salón.

Irregularidades en el Polo Educativo
Tan sólo cuatro meses atrás, en el barrio Padre Carlos Mugica (ex villa 31), se inauguraron las clases para los alumnos del barrio. El edificio había sido remodelado por el gobierno y era, según explicó López, “el caballito de batalla que promocionaba Larreta”. Sin embargo, la comunidad educativa distinguió distintas irregularidades del Polo Educativo.

“Las paredes fueron hechas de durlock, por eso, cada vez que llueve se inunda”, expresó el dirigente gremial y aseguró que “ante las dificultades económicas que se viven en el barrio, con la comunidad pedimos que se abra el comedor escolar durante las vacaciones”. Según López, la respuesta del gobierno no se hizo esperar: “Nos dijeron que no era posible”.

Pero eso no es todo. Los maestros indicaron que la falta de infraestructura fue denunciada por ellos ante la Defensoria del Pueblo. Y enumeraron las distintas dificultades: “No tenemos salida de emergencia habilitada, faltan matafuegos, los bordes de las escaleras no tienen la protección adecuada”, indicó López.