La actual concesión de la estación de ómnibus de Retiro venció en 2015, pero recién el viernes pasado se abrieron los sobres para una nueva licitación, y hubo dos propuestas. Una de ellas, de un grupo de sociedades vinculadas con la actual administración, que conduce Néstor Otero; la otra, de un grupo liderado por la familia Neuss, informa La Nación.
 
Los dos consorcios son Neuss Capital y Terminales Terrestres Argentina, una firma ligada a Otero. De esta manera, el Gobierno nacional volvió a licitar la estación terminal casi dos años después de haber iniciado la primera y ocho meses después de haberla anulado. De aquella a esta quedó en el camino una propuesta en la que estaba un grupo brasileño.
 
"Neuss Capital fondo de inversión, liderado por Germán Neuss, especializado en inversiones en concesiones, empresas de servicios públicos y real estate, asociado al Grupo Lecueder, con amplia experiencia en terminales de ómnibus y centros comerciales del exterior, proponen la revalorización de Retiro con un nuevo atrio urbano de ingreso, un paseo comercial aledaño a la terminal y un sector de cowork en el nivel superior", describe una de las propuestas.
 
Lecueder es un grupo uruguayo que opera la Terminal de Ómnibus de Tres Cruces de Montevideo, Salto, Mercedes y Paysandú, con un total de 73 andenes para la operación de los ómnibus y más de 700 empleados, así como también los shoppings Montevideo, Portones, Nuevo Centro y Colonia Shopping, además del complejo de edificios World Trade Center Montevideo.
 
Del otro lado está un consorcio relacionado con Otero, quien actualmente administra la estación de ómnibus, después de tener cuatro prórrogas otorgadas por el Gobierno. La estación está en muy malas condiciones que le valieron varios informes críticos de los organismos de control y otras tantas denuncias de los usuarios.