Al 10 de septiembre, la Ciudad de Buenos Aires registraba 2744 muertos por coronavirus. En apenas un mes, el índice creció a 4174 fallecidos. Un aumento significativo de 1430 muertes por Covid-19. Sin embargo, el dato más preocupante es que el 36% de esa suba en los registros corresponde a personas fallecidas en el mes de julio. Es decir, un retraso de hasta tres meses en la actualización de las estadísticas oficiales por parte del gobierno porteño.  

 

En contraposición a la decisión política del gobierno bonaerense de actualizar y transparentar el sistema de monitoreo epidemiológico, las autoridades de CABA eligen dilatar la carga de fallecidos y hacerlo en las sombras a lo largo de los meses de la pandemia.
 

Así lo demuestra un estudio realizado por el analista de datos Santiago Olszevicki, a raíz de las estadísticas epidemiológicas del gobierno porteño al 10 de octubre. “En el último mes, CABA reportó unas 300 muertes correspondientes al mes de julio. Esto implica que las muertes de ese mes en CABA son un 36% más de lo que sabíamos al 10 de septiembre”, señaló el analista.

 

Este retraso en la carga de muertos va en consonancia con la investigación realizada por la Universidad Nacional de La Plata, que proyectaba un atraso de hasta el 50% en el registro de muertos por Covid-19, por parte del Ministerio de Salud porteño. En este sentido, Gabriela Piovano, infectóloga del Hospital Muñiz de la Ciudad, había denunciado “algunas demoras en la carga de actas de defunción, sobre todo en las clínicas privadas”.

 

Por su parte, Fernán Quirós, ministro de Salud porteño, había admitido que en la Ciudad “puede haber alguna demora” en la actualización de los datos epidemiológicos, es decir en el registro de contagiados y fallecidos por coronavirus.

 

En los días previos a las declaraciones del ministro porteño, las autoridades sanitarias de la provincia de Buenos Aires habían señalado que existía un retraso en la carga de fallecidos tanto en CABA como en el resto de las jurisdicciones del país.

 

Tras la actualización del sistema epidemiológico en territorio bonaerense, que transparentó más de 3500 muertos por Covid-19, los grandes medios de comunicación apuntaron contra el gobernador Axel Kicillof y corrieron de la discusión a Horacio Rodríguez Larreta.

 

Sin embargo, los números oficiales demuestran que, en septiembre, el gobierno porteño ha sumado un 36% de personas fallecidas que, en realidad, corresponden al mes de julio. Una vez más se evidencia el desmanejo en las estadísticas de Covid-19 por parte de los funcionarios de la Ciudad de Buenos Aires.

 

Al desglosar el análisis realizado por Santiago Olszevicki, se observa que durante el mes de septiembre en CABA, hubo un “agregado lento pero constante de entre 10 y 30 muertes por día correspondientes al mes de julio”. Esta clarificación de los datos demuestra que “los muertos de julio que se le escaparon a CABA son, en proporción y por ahora, más de los que se le escaparon a la Provincia de Buenos Aires”.

Teniendo en cuenta esta suba continua en los registros de fallecidos de CABA, realizado en las sombras por los funcionarios porteños para no llamar la atención y continuar con su política desmedida de aperturas en medio de la pandemia, cabe preguntarse: ¿cuántos muertos por Covid-19 hubo en agosto en la Ciudad de Buenos Aires y por qué las autoridades porteñas siguen ocultando esta situación?