El jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, le pondrá condimento a la asunción de Alberto Ferbández en la Nación, ya que la Ciudad prepara una demanda judicial contra el Estado nacional, al que reclamará más de u$s 8 millones en concepto de indemnización por comprar con fondos porteños, en 2012, un lote de 36 coches usados para la Línea B del Subte, y que entiende que debían pagarse con fondos federales.

El reclamo porteño viene a cuenta de una alegada falta al compromiso asumido por el Gobierno nacional en 2005 mediante el ‘‘Programa de Obras, Trabajos Indispensables y Adquisición de Bienes” que -casualidades de la vida- rubricó Alberto Fernández, siendo jefe de gabinete. Dicho plan venía a paliar el atraso en que se encontraba la infraestructura metropolitana de transporte, declarada en emergencia tras el estallido social de 2001.

Ese decreto Fijó un ‘‘programa de emergencia de obras y trabajos indispensables”, con Financiamiento nacional, a ejecutarse desde la Secretaría de Transporte del Ministerio de PlaniFicación, al mando de Julio De Vido. Dicho programa preveía la “incorporación de 36 coches adicionales usados” para la Línea B. Pero en 2012 el gobierno de Cristina Kirchner decidió “descargar” el Subte en la administración de Mauricio Macri, que lo recibió previa declaración de la emergencia en el servicio y prorrogó ipso facto la concesión de Metrovías.

 

Fuente:RevistaQue