Germnán Martitegui se convirtió en uno de los personajes más queridos de la televisión.

Desde hace años forma parte del jurado de Masterchef y, además, es uno de los cocineros más reconocidos del país. Sin embargo, guarda su intimidad bajo siete llaves y solo habla de lo profesional y, ocasionalmente, de sus pequeños hijos.

Según afirma la revista Paparazzi el cocinero vive de lunes a viernes, solo con sus hijos en su casa de la zona norte. Y, sólo los fines de semana, recibe visitas en su propiedad o en su restaurante, el famoso Tegui.

Sin embargo, una persona no deja de likearlo en su cuenta personal de IG (lo mismo que en su vida personal: allí sólo se puede encontrar imágenes del trabajo y de los dos hermosos bajitos) y que alguna vez lo visitó en los estudios de Martínez, donde se graba el ciclo que lidera Santiago del Moro.

Según afirma Paparazzi fuentes del mundo de la gastronomía aseguran que Martitegui y su pareja: "Desde hace muchos años que tienen buena onda, pero antes uno de los estaba en pareja y por eso no se avanzó. Se tienen mucha estima y son geniales en lo que hacen. Desde que empezó Master no se separaron".

La pareja de Germán tendría un restaurante muy reconocido en la zona de Palermo, y hace algunas semanas fue premiado mundialmente

"En ese lugar venden la mejor entraña que se puede comer en Buenos Aires. Y las papas fritas que hacen son descomunales. Duritas por fuera y muy blanditas adentro. Lo máximo", dijo Jorge Lanata en su programa de radio.

Incluso, ese restaurant se hizo viral unos días atrás porque circuló en redes la factura de lo que costó una cena para 4 personas con dos vinos de primer nivel: "Más de 30 mil pesos, y eso que le hicieron un gran descuento", dijeron.

Según afirman las fuentes consultadas por Paparazzi, le relación no se 'blanquea' porque "Germán no quiere. Siente que sus hijos son chicos y que se armaría un escándalo muy grande en lo mediático. Se quieren, sí. Pero él es una persona muy tímida y no quiere que se arme todo un run-run a su alredor".

 

 

 

Fuente: Paparazzi