De la nada, Andy Kusnetzoff cerró su programa del último sábado apurando a Alejandro Fantino. Dijo, entre otras cosas, que se había cansado de invitarlo pero que no lograba convencerlo para tenerlo allí contando sus cosas. Ahora llegó la respuesta del santafesino. Y fue más fuerte de lo que se podía esperar.

Fantino habló con Alejandro Carra, quien portó esta vez la cámara viajera de Paparazzi. El encuentro ocurrió en la puerta de América, de donde salía El Gringo después de conducir una nueva emisión de su programa, Fantino a la tarde.

De barbijo azul, camisa blanca, saco sobre el hombro, corbata roja que se fue desanudando a medida que la charla iba sumando segundos y un libro de tapa naranja y negra apretado en el otro puño, Fantino explicó por qué no va a PH.

"Primero que son muchas horas de grabación, y a mi no me gusta ir a lugares donde se graba porque por ahí vos decís algo que no gusta y te lo hachan. Vos querías que quedara, ellos te lo sacan y a mi eso no me caería bien. Igual, no es el único motivo por el que no voy" arrancó Fantino.

Después, profundizó en los otros motivos que lo llevan a negarse. "Además -dijo- no tengo muchas ganas de hablar en otros lugares que no sean mis programas. Tengo dos horas por día acá en América, tengo una hora y media todas las noches en ESPN, y tampoco quiero cansar a la gente".

"¿Qué tendría para contar yo en ese programa? Ninguna de las cosas que podría decir le podrían resultar interesantes a Andy. Ya se lo había dicho. En su momento lo habíamos hablado, con muchísimo respeto, claro, porque es un pibe de mi generación. Yo creo que lo dijo en broma" manifestó.

Pero después aclaró que "ustedes me conocen cuando ataco y me pongo loco si considero que alguien me está provocando seriamente. Creo que en este caso no lo tiró para agredirme. Si lo hubiera notado así, mi tono y mi reacción hubieran sido diferentes. A la gente no le gusta el pendenciero, el que anda buscando lío permanentemente en el medio".

Con respecto al programa en sí, Fantino dijo que no lo decía como una crítica, pero que no lo veía. "Los sábados para mi son sagrados, son mi día desconexión. Los sábados, leo, miro alguna serie, me conecto con mi novia. Laburo tanto que si veo televisión me quema el cerebro. Nunca lo he visto, se de que va porque levantan cosas, pero no lo vi, jamás" aseguró.

 

 

Fuente: Paparazzi.com.ar