Celos, psicopateadas, violencia física. Este tipo de relaciones difícilmente empiecen con un golpe, normalmente comienzan con descalificaciones verbales y la cosa va creciendo. 

Las víctimas muchas veces se consideran culpables de la violencia del otro y por eso no llegan a entender la peligrosidad de las situaciones que viven hasta que lamentablemente es demasiado tarde.

El caso de Úrsula sirvió para ayudar a no olvidar que la violencia machista es un grave problema en nuestro país y los testimonios valientes, como el de Andrea es útil para algunas mujeres ya que les ayuda a dimensionar las situaciones que viven.

Si sufrís o conocés a alguien víctima de violencia de género, comunicate con el 144. Es una línea telefónica gratuita que funciona durante las 24 horas de los 365 días del año en la República Argentina.

 

 

 

Fuente: Diario Registrado