Luego de la polémica final de Bake Off Argentina, Samanta Casais desapareció de la vida pública. Descalificada por haber trabajado profesionalmente como pastelera, la ex participante sufrió de Cyberbullying. Los comentarios de odio y las avalanchas de memes que se hicieron a raíz de su participación en el reality llevaron a la pastelera a vivir momentos muy duros en los que incluso fantaseó con la idea de quitarse la vida. En una entrevista por Instagram con Juan Pablo Godino de PrimiciasYa.com, habló de los oscuros últimos meses.

Para la ex participante de Bake Off las cosas se vieron muy oscuras luego de su eliminación. Por eso decidió desaparecer casi por completo por tres meses. Lo que la llevó a recluirse fue la aparición de los haters  “Todo lo que me pasó a mí tuvo que ver con los haters, que fue una ola enorme que no me la esperaba. Era prender la compu o la tele y ver mi cara en todos lados. Yo lo que hacía era jugar a la play porque otra cosa no me dejaba hacer mi novio, él no quería que vea todo lo que se decía. Pero la gente de Bake Off es maravillosa” contó la pastelera, que había terminado su contrato con Telefe en octubre.

Respecto de su eliminación del certamen, la ex participante dijo estar de acuerdo con la decisión tomada. “Fue una cuestión contractual que no tuvo que ver con mi profesionalismo o no. Fue un problema contractual en la declaración jurada y eso fue lo que me dio la descalificación. La carrera de pastelería sin lugar a duda la voy hacer y cuando tenga el título lo mostraré“, declaró.

El tiempo alejada de las cámaras lo aprovechó para resguardar su salud y la de su familia “A mi mamá le estaba haciendo mal ver todo lo que se decía, le llegaban mensajes deseándole la muerte“, contó. Más allá de estar pasando por un mal momento Samanta aprovechó para sacar algo positivo de la experiencia. “He tomado tiempo para mí en hacer cursos online y perfeccionarme en la pastelería. Me dediqué en hacer tortas para vender, la gente me pidió un montón pese a la pandemia. Tenía ganas de volver al ruedo aunque tenía un poco de miedo. Pero mi vida sigue y necesito llegar a mis metas pese a todo lo que pasó“, continuó.

“Yo la pasé horrible porque tuve que estar con psiquiatra y psicólogo a la vez, con medicación para poder dormir y comer (…) No es divertido lo que pasaba, se está jugando con la salud de una persona. Lo digo por mí y por un montón de otras personas (…) Hay que parar un poco con la violencia con la que se vive“, reflexionó angustiada.

El bullying que recibió a través de las redes terminó afectándola por demás, al punto tal de querer quitarse la vida. “No es divertido desearle la muerte a una persona o decirle barbaridades. Yo llegue hasta pensar en suicidarme, no quería vivir más. Se lo dije a mi novio, le dije que no quería vivir más… Quería dejar de existir. Fue ahí donde mi novio se había ido a comprar y yo estaba en la bañera pensando eso, un rato largo estuve ahí llorando… La mente se me puso en blanco y dije ‘¿si lo termino todo acá?’… Pero en un momento se me pasó mi mamá, mi novio, mis hermanos y dije ‘no’ porque dejaba a mucha gente sufriendo“, reveló Samanta.

Hoy, la situación de Samanta ha cambiado, con ayuda psiquiátrica y el apoyo de su novio y de su familia. “Por suerte lo pudimos pasar y todavía me angustia todo porque son heridas que no cierro”, finalizó su emotivo relato.

 

 

Fuente: Paparazzi.com.ar