Hoy a la mañana, un grupo de astrónomos que maneja una red global de radiotelescopios reveló las primeras imágenes de un par de presuntos agujeros negros. Uno de los objetos está situado en el centro de la vía Láctea, y tiene una masa equivalente a 4,1 millones de soles.

El otro objeto está en el corazón de la gigantesca Galaxia Elíptica M87, de la constelación de Virgo, y cuenta con unas masa de 7000 millones de veces la de nuestro sol. 

Hubo varias especulaciones sobre la forma, el tamaño y el aspecto de ambos agujeros. Cómo se ven los agujeros negros depende de varios factores, como su rotación o sus flujos de energía. 

La semana pasada, al ser abordado en el Centro de Astrofísica Harvard-Smithsonian, el director de Event Horizon Telescope, Shep Doeleman, se mostró eufórico, pero cauto a la vez. "Estamos trabajando muy duramente para verificar por cuadruplicado todos los resultados", dijo Doeleman.

Las imágenes salen a la luz casi un siglo después de aquellas que viera Albert Einstein, aquellas que lo ayudaron a comprobar la teoría de la relatividad general como una ley cósmica. 

Cualquier duda que pudiese quedar sobre la existencia de los agujeros negros terminó de disiparse hace tres años, cuando el Observatorio de Interferometría Láser de Ondas Gravitatorias, conocido como LIGO, detectó un choque de dos lejanos agujeros negros que sacudió el tejido espaciotemporal.

Estas imágenes también podrían resolver el misterio de la oscuridad del centro de nuestra galaxia, así como las misteriosas y violentas radiofrecuencias que éste emite. Aquí es dónde entra en juego el equipo de Event Horizon Telescope, la empresa que se llevará los créditos por estas increíbles imágenes. 

Event Horizon combinó datos obtenidos de radiotelescopios en diversas áreas, unificándolos para, básicamente, hacer del planeta Tierra un gran telescopio por sí mismo. Desde 2017, la sensibilidad de estos datos creció exponencialmente, y en 2018 comenzaron a obtener resultados sorprendentes con respecto al tema de los agujeros negros. 

"El plan es seguir con estas observaciones indefinidamente para ver cómo van cambiando las cosas", dice Doeleman, embarcado de lleno en su nueva carrera de domador de bestias extragalácticas.

 

 

Fuente: La Nación