Antes de que Gonzalo Montiel ejecutara el penal decisivo que le permitió a la Selección argentina gritar campeón del mundo por tercera vez en su historia, Lionel Messi, abrazado con sus compañeros desde el círculo central e implorando que su compañero metiera la ejecución, decidió mirar el cielo y encomendarse a Diego Maradona. Sí, como si fuera una especie de oración a un Dios todopoderoso.

Messi le pidió a Maradona que, desde arriba, les brindara todas sus energías para que finalmente la Albiceleste pudiera dar la vuelta y regaló una imagen que, de verdad, hace poner la piel de gallina.

Tweet de Diego

La frase textual fue: "Dale, la concha de tu madre. ¡Vamos, Diego! Desde el cielo...". Y justo después de ese momento Montiel terminó convirtiendo el último penal y la emoción desbordó su cuerpo. Messi se desmoronó en el suelo y comenzó a festejar una alegría que le durará para toda su vida.

Fuente: Mdzol.com