El actual presidente de la AFA suma escándalos a su gestión. Un historial plagado de denuncias por irregularidades, coimas y polémicos contratos lo ponen en el ojo de la tormenta y lo presentan como un digno sucesor de Julio Grondona.

A menos de un año de ser reelegido “por aclamación” para presidir la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), una denuncia puede ponerle fin a su carrera al frente del organismo.

Nueva Chicago presentó un escrito en la Inspección General de Justicia (IGJ) en donde se detallan las irregularidades cometidas durante la asamblea virtual donde fue reelecto Tapia. Por esta razón, el club solicitó que el acto de mayo pasado sea declarado “irregular e ineficaz” y reclamaron que se vuelva a convocar a los clubes para elegir autoridades.

Los argumentos son claros: los asambleístas fueron convocados el 19 de mayo de 2020 para votar en forma remota. Sin embargo, una de las primeras irregularidades que advirtieron fue que el Comité Ejecutivo no especificó cómo se conectarían los representantes de los clubes e incluso los delegados no dejaron constancia de haber recibido la convocatoria.

Asimismo en el Acta de la Asamblea no se detallan los miembros ausentes y, además, Nueva Chicago indica que la elección se dio mediante la modalidad de “voto por aclamación” pero el documento oficial “directamente omite precisar la cantidad de votos”. 

Esto no fue todo: Si bien se estableció que el nuevo comité ejecutivo encabezado por Tapia tendría mandato entre octubre de 2021 y el mismo mes de 2025, esto sería violatorio del propio estatuto de la AFA, que establece períodos de cuatro años para todas las autoridades. Con este razonamiento, Tapia tendría mandato en la AFA hasta el 19 de mayo de 2024, y no hasta octubre de 2025, como se informó.


Contratos polémicos firmados durante su gestión

A la denuncia por las irregularidades en la asamblea virtual donde se dio su reelección, Claudio Tapia enfrenta serias acusaciones por dos contratos firmados en su gestión al frente de la AFA.

Uno de ellos es el acuerdo por los derechos digitales de la Asociación del Fútbol Argentino. "Hicieron un contrato con una empresa que se llama Metro World Digital S.A. y lo nombraron como agente digital exclusivo de la AFA", explicó.

El hombre detrás de esta acuerdo es Carlos Varela, hombre de confianza de Tapia y quien lo reemplazó en el cargo de presidente en Barracas Central. En este contrato AFA se queda con el 70% y le da a Varela el 30%.

También existe un segundo contrato mucho más "jugoso" en cuanto a la posibilidad de generar dinero que es el de "comercializar todos los amistosos de la Selección" durante el período 2022 a 2030. Este acuerdo cede a Guillermo Tofoni -un empresario mencionado en el Fifagate, pero no procesado- el derecho a comercializar todos los partidos.

Por estos dos acuerdos, legisladores solicitaron que Claudio Tapia se presente en el Congreso para dar explicaciones. 

Corrupción: Denuncian pedidos de coimas para cerrar acuerdo comercial con AFA

Jonathan Sanzi, otro dirigente de Barracas Central cercano a Tapia, también se encuentra en el ojo de la Justicia por otro presunto hecho de corrupción.

Una empresa de Fintech denunció que Sanzi, responsable de Selecciones Nacionales de Futsal, pidió u$s 100.000 en carácter de “adelanto y muestra de buena fe” para cerrar un contrato comercial con el organismo.

La empresa Cellbank ofreció utilizar la imagen de las selecciones nacionales para potenciar una app en la que se pudieran hacer transacciones con sus billeteras electrónicas. El acuerdo incluía sponsoreo y tráfico para la app de esta empresa.

Si bien las partes acordaron, días antes de firmar el contrato Sanzi exigíó un pago de u$s 100.000 de “adelanto como muestra de buena fe” para poder realizar el negocio. 

Según consta en la denuncia, los empresarios habrían recibido el llamado de Sanzi quien les explicó los pormenores de esa cláusula y le ratificó que esa “condición era inamovible” y que se trataba de una especie de “garantía” para que el negocio se realice.

Incluso, el dirigente estableció que ese dinero debía pagarse antes de la firma y no iba a quedar registrado en el contrato. Ahí fue donde los directivos de la empresa entendieron que se trataba de una coima.

Esta no habría sido el único hecho: según los denunciantes, se tomó de modelo un contrato que había firmado otra multinacional con AFA y que habría tenido que acceder a la misma condición.

Ante esta situación, la empresa frenó la negociación. Horas más tarde habrían recibido un llamado del mismo Sanzi en el que les reiteraba las condiciones, aunque reducía de manera considerable la suma. Ahí ya no quedaron dudas.