El gobierno avanza rápidamente con el reparto de las tarjetas Alimentar y espera para marzo haber completado la entrega de 1.400.000 plásticos en todo el país. Desde su lanzamiento en diciembre, se distribuyeron alrededor de 240 mil tarjetas que permiten consumir 4 ó 6 mil pesos por mes, dependiendo de la cantidad de menores de seis años que integren el grupo familiar, destinados exclusivamente a la compra de productos en supermercados, almacenes y ferias de productores locales.  

Los primeros datos del destino de dichos fondos arrojan que el 58% de las compras realizadas con la tarjeta se destinaron a adquirir leche, carnes, frutas y verduras. Estos alimentos forman parte de lo que el gobierno considera una "canasta recomendable".

“Estamos muy conformes porque todo indica que podemos mejorar la curva de consumo de lácteos y de alimentos indispensables para la buena nutrición”, indicó el ministro de Desarrollo Social, Daniel Arroyo.

El 40% de las compras totales se efectuaron en supermercados. El resto en almacenes, ferias y otros comercios. Si bien la tarjeta está habilitada para la compra en cualquier comercio, la falta de tecnologías para pagos electrónicos, especialmente en las zonas más postergadas, continúa siendo un obstáculo a la hora de reducir la concentración económica existente y estimular una mayor participación de pequeños productores en la economía formal.

Aquí entra en juego la acción de los gobiernos provinciales, que en acuerdo con Nación, buscan mejorar la oferta mediante la organización de ferias itinerantes con caja única, donde los beneficiarios puedan comprar en distintos puestos y pagar todo junto. También se prevé la implementación de una aplicación mediante la cual los pequeños y medianos productores puedan vender directamente al público mediante un código QR.

El promedio de gasto es de entre $1500 y $2000, lo que cual implica unas dos o tres compras mensuales. La tarjeta se recarga el tercer viernes de cada mes. El beneficio alcanza a quienes reciben la Asignación Universal por Hijo (AUH) con niños de hasta 6 años inclusive, personas con discapacidad que reciben AUH sin límite de edad y mujeres que reciben AUH y tienen un embarazo de más de tres meses.

Desde su anuncio inicial en la ciudad de Concordia, se calcula que un total de 240 mil plásticos ya están a disposición de los beneficiarios. La mayor parte de estos usuarios se concentra en el conurbano bonaerense. Durante enero se entregaron tarjetas en los municipios de Ituzaingó, Moreno, Tres de Febrero, Tigre, José C. Paz, Lanús, Esteban Echeverría y Florencio Varela. También se empezó con las entregas en Hurlingham, San Fernando, San Martín, Morón, Almirante Brown, Avellaneda, La Matanza, Merlo, San Miguel, Malvinas Argentinas, Lomas de Zamora y Quilmes. La semana próxima está previsto el desembarco en San Isidro con 5 mil plásticos), Vicente López con 2.600, Ezeiza con 8.200 y Berazategui con 11.900.

También participa del programa la provincia de Chaco, en donde se repartieron 66.499 tarjetas, junto al escalón inicial que fue Concordia (7500 tarjetas). Según prevé el cronograma de acuerdos entre Nación y provincias, los próximos distritos que obtendrán las tarjetas son Tucumán, Rosario, Mendoza, Córdoba, Salta y Santa Cruz.

El uso de tarjetas equivale a un aumento del consumo de bienes básicos. Las cerca de 70 mil tarjetas de la provincia de Tucumán y de Chaco, por ejemplo, implican unos 300 millones de pesos de consumo por mes. Los fondos están disponibles directamente por el beneficiario, sin intermediación provincial. Sin embargo, la acción de las provincias es importante para optimizar las posibilidades de consumo con la tarjeta. “El programa inyecta dinero que va directo al consumo, por eso es importante trabajar con los comercios para que no suban los precios y que, por el contrario, ofrezcan promociones en leche, verduras y carnes”, indicó Arroyo.

 

 

Fuente: Página 12