El gobierno porteño y los sindicatos docentes llegaron en la noche del jueves a un acuerdo salarial, consistente en un sueldo inicial de 32.800 pesos para el maestro de jornada simple a partir del 1° de marzo y de 35.000 desde el 1° de julio, con lo cual se estima que las clases comenzarán normalmente en esta capital.

Además, la administración de Horacio Rodríguez Larreta dispuso no descontar de esta actualización los 5.000 pesos que los maestros porteños recibieron el año pasado a cuenta de futuros aumentos y citar nuevamente a paritarias en caso de un desfase por efecto de la inflación, indicó el secretario gremial del SADOP (docentes privados) de esta capital, Marcelo Aguiilar.

Aguilar explicó que en la paritaria, que comenzó alrededor de las 20 tras diversas reuniones de manera individual y colectiva entre autoridades y sindicalistas, la ministra de Educación, Soledad Acuña, transmitió la propuesta que será llevada a las asambleas de los gremios, donde los dirigentes estiman que será refrendada.

Aguilar indicó que los salarios iniciales para maestro con jornada simple serán de 32.800 y 35.000 pesos a partir de marzo y de julio, respectivamente, oferta que dejó "satisfechos" a los dirigentes.

También explicó que Acuña les comunicó la decisión del gobierno de Rodríguez Larreta de "revisar desde el 1° de julio la pauta salarial si se produce un retraso como consecuencia de la inflación".

Asimismo, indicó que el gobierno de la Ciudad de Buenos Aires resolvió "no descontar de este acuerdo los 5.000 pesos que había dado la administración de Mauricio Macri el año pasado a cuenta de futuros aumentos. "No se sumarán como aumento pero tampoco se descontará esa cifra", con lo cual quedó como una bonificación, se explicó.

Este viernes a las 17 los gremios -entre ellos SADOP y el mayoritario UTE- realizarán sus respectivas asambleas para confirmar la aceptación del acuerdo.

Los sindicatos porteños y las autoridades educativas habían iniciado al mediodía las reuniones pero pasaron a un extenso cuarto intermedio.

La más de una decena de gremios del distrito había adelantado que reclamaría un aumento por encima de la inflación y la actualización de las asignaciones familiares, que "están congeladas desde hace siete años", sostuvo el secretario general de la Unión de Trabajadores de la Educación (UTE), Eduardo López, en un comunicado.

 

 

Fuente: Página 12