La crisis obliga a las familias a realizar malabares para llegar a fin de mes y, aunque terminen siendo un arma de doble filo por los intereses, las tarjetas de crédito son uno de los aliados para cumplir el objetivo de cubrir todos los costos mensuales. El problema es que todo está en alza, incluido el costo de renovación del plástico.

Según informa el Banco Central, el servicio por la renovación de un plástico (internacional) puede alcanzar los $ 3.016,53 como máximo, mientras que el costo promedio roza los $ 1.800. La brecha entre el menor costo relevado y el más alto llega a los $ 2.170,74.

Por otra parte, y respecto a la reposición o reimpresión de la tarjeta por robo o extravío, los bancos cobrarán hasta $ 300, mientras que el costo promedio se ubica en los $ 219.

 

 

Fuente: Ámbito.