Los trabajadores no tienen otra opción: cuando la inflación sube y los salarios se estancan deben recortar sus gastos, sí o sí. Y, según una encuesta publicada días atrás, quienes “cortan sus gustos” son la mayoría.

Siete de cada diez ya no consume lo mismo que antes. Los números fueron otorgados por Ipsos, en un trabajo que analizó más de mil casos y refleja una realidad que no se puede tapar con las manos, al igual que el Sol.

“Lo peor ya pasó” y “la pobreza bajó” fueron dos frases claves del presidente Mauricio Macri durante este primer trimestre de 2018 pero suenan irreales.

La canasta básica ya acaricia los 18 mil pesos cuando más de la mitad de los trabajadores cobra solo 11 mil y mientras quienes cobran mejores sueldos pierden grandes porcentajes porque son alcanzados por el Impuesto a las Ganancias. No hay escapatoria. Todos tienen que resignar cosas.

Comprar ropa nueva ya se convirtió en un lujo y salir a comer afuera, también. Según los datos de Ipsos, esos fueron los primeros recortes que realizaron hombres y mujeres. Luego le siguen los gastos en “entretenimientos” y viajes. Lo que, por ahora, tratan de “no tocar” son las inversiones en Educación y Salud.

 

RESULTADOS

¿Recortó gastos?
 

Sí: 68%

No: 26%

NS/NC: 6%

 

¿En qué recortó?

Ropa: 72%

Comer afuera: 69%

Entretenimientos: 67%

Viajes: 60%

Artículos para el hogar: 50%

Alimentos: 37%

Servicios: 36%

Salud: 17%

Educación: 12%