Luego de que el dólar se dispare nuevamente, esta vez por encima de los $60, acompañado por el índice del riesgo país, el ministro de Hacienda, Hernán Lacunza, anunció varias medidas que intentarán poner paños fríos en la agitada economía argentina.

En conferencia de prensa, Lacunza dio a conocer el paquete que consta de cuatro medidas principales, a las que se refirió como "una campana sobre el sistema financiero y cambiario".

La primera medida es la postergación del pago de letras como las LECAP y las LETES para inversores institucionales como bancos y compañías de seguros. Eso implica sólo el 10% de las emisiones de esos instrumentos. El 90% de los tenedores, es decir los inversores individuales, cobrarán la totalidad en el vencimiento original.

La segunda, es la presentación en el Congreso Nacional de un proyecto de ley que permitiría refinanciar la deuda emitida en pesos bajo legislación argentina. No habrá quita de intereses ni de capital. Se busca un alargamiento de los plazos para reducir el peso de los pagos de la deuda durante el próximo mandato presidencial.

Por otro lado, el gobierno abrió la convocatoria a bancos internacionales para proponer el canje de bonos emitidos bajo legislación extranjera. Esta refinanciación tampoco implica quitas y continúa abierta a negociación.

Por último, la medida más movilizante fue el anuncio de Lacunza de, siguiendo las "sugerencias de la oposición", dialogar con el FMI para reperfilar los vencimientos de los pagos. Argentina debe empezar a devolver los 56.000 millones de dólares del stand by a partir del segundo semestre de 2021.

De acuerdo con Lacunza, con estas medidas se busca brindar al Banco Central todas las herramientas para garantizar la estabilidad cambiaria y financiera al tiempo que se descomprime la demanda sobre las reservas al extender los vencimientos de corto plazo.

 

Fuente: Clarín