Un video de personas luchando por la última milanesa en oferta fue la imagen viral del día pero, en realidad, lo que esconde es una realidad que no se puede ocultar de ninguna forma: los precios convirtieron a la carne, producto bien argentino, en algo inalcanzable para la clase trabajadora.

El Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (IPCVA) informó que durante febrero los precios de la carne vacuna aumentaron un 14,28% en comparación con el mes anterior y un 68% en relación al mismo mes del año pasado.

Los cortes que tuvieron las mayores subas fueron osobuco (19,2%) con un precio de $132 por kilo, cuadrada (18,3%) con $255, picada común (18,3%) con $142, roast beef (17,6%) con $206, falda (17,2%) con $ 147 y tortuguita (17%) con $217.

Algunos otros precios promedio en los barrios porteños relevados fueron el asado de tira a $218 por kilo, el bife ancho a $210 por kilo, el bife angosto a $230 por kilo y la bola de lomo $249 por kilo.

El precio del pollo fresco, en tanto, aumentó un 6,6% en febrero con respecto a enero. Y el pechito de cerdo, un 5,5% en relación al mes anterior. Con respecto a los valores de febrero de 2018, el pollo incrementó su precio en un 58,9% y el cerdo un 39,1%.

Sin embargo, las alzas en la carne vacuna no fueron parejas en todos los barrios: fueron del 16,6% en los puntos de venta de barrios de nivel socioeconómico alto y 12,9% en los de nivel socioeconómico medio. Pero los mayores aumentos se dieron en las carnicerías y locales de zonas de nivel socioeconómico bajo, donde fueron de un 17,3%.

Fuente: Infobae