El cineasta estadounidense Joel Schumacher murió a los 80 años en la ciudad de Nueva York. Fue el director de cintas como "Batman Forever", en 1995, la cual fue protagonizada por Val Kilmer, Tommy Lee Jones, Jim Carrey y Nicole Kidman, y acumuló más de 300 millones de dólares en ganancias en todo el mundo.

Luego estuvo al frente de "Batman & Robin" en 1997, la cual tuvo a George Clooney en el papel del Caballero Oscuro, pero recibió duras críticas. Schumacher, abiertamente gay, fue acusado de introducir elementos homoeróticos a la relación entre Batman y Robin; y en 2006, Clooney le contó a Barbara Walters que había interpretado a un Batman gay.

En 2016 el director reconoció la mala relación entre Tommy Lee Jones y Jim Carrey en el set de rodaje: "Jim Carrey era un caballero, y Tommy Lee lo amenazó. Estoy cansado de defender a los actores pagados en exceso y privilegiados. Rezo para que no volver a trabajar con ellos". A Val Kilmer lo calificó de "infantil e imposible" para trabajar. Otra de sus recordadas obras tuvo lugar en 2004, cuando dirigió la adaptación cinematográfica del musical de Andrew Lloyd Webber "El fantasma de la ópera". La producción obtuvo tres nominaciones a los premios Óscar.

 

 

Nacido en la ciudad de Nueva York, Schumacher estudió moda en la famosa escuela de diseño Parsons. Se movió por el mundo de la alta costura antes de dedicarse al séptimo arte. Después de mudarse a Los Ángeles, a principios de los 70, aplicó su experiencia en moda para trabajar primero como diseñador de vestuario en televisión y en cine en producciones como "Sleeper" (1973) de Woody Allen. Hace siete años, en 2013, Schumacher dirigió un par de episodios del drama de Netflix " House of Cards" , y en 2015 produjo la serie "Do Not Disturb: Hotel Horrors". También adaptó dos libros de John Grisham: "The Client", en 1994, y "A Time to Kill", en 1996.

 

Fuente: Diario Show