La primera vez que investigadores lograron dar con este fenómeno, que dura apenas unos segundos, fue en 2007.

Los investigadores del Experimento Canadiense de Cartografía de la Intensidad del Hidrógeno (CHIME) detectaron una ráfaga rápida de radio (FRB) de origen desconocido. 

Eso fue el pasado 28 de abril. Según detallaron, las ráfagas de radio rápidas duran solo una fracción de segundo, pero pueden ser 100 millones de veces más potentes que el Sol. 

Esta otra vez, los científicos detectaron una ráfaga de radio rápida en la Vía Láctea, que podrían ayudar a resolver el misterio de su procedencia. ¿Por qué? Por eso de estar más cerca que cualquier FRB descubierto anteriormente. 

De qué planeta viniste

El origen de estas exposiciones han sido el principal inconveniente de los científicos debido a su corta duración y a lo lejano de su producción. Así, comienzan a formarse diversas hipótesis que están vinculadas con estrellas moribundas y hasta con tecnología alienígena.

Aparentemente, las ráfagas de energía de radio pueden provenir de una magnetar, o una estrella con un campo magnético muy poderoso.

Tal publica el medio Independent, los científicos pudieron determinar que la explosión se vería como las otras FRB, algo más distantes si se observara desde fuera de nuestra propia galaxia. Esto sugiere que al menos algunas de las otras explosiones también podrían estar formadas por objetos similares en otros lugares.

La primera 

Aquel 27 de abril los investigadores recogieron múltiples emisiones de rayos X y rayos gamma provenientes de una magnetar en el otro extremo de nuestra galaxia con dos telescopios espaciales.

Horas después, utilizaron otros dos telescopios para observar esa parte del cielo y captaron la explosión que llegó a conocerse como FRB 200428.

Además de ser el primer FRB de la Vía Láctea y el primero en asociarse con un magnetar, la explosión es la primera en enviar emisiones distintas de las ondas de radio.

Los detalles de esta investigaciones están plasmados en tres artículos publicados por la revista Nature y se basaron en información captada con equipos en Canadá, Estados Unidos, China y el espacio por parte de un equipo internacional de científicos.

Conclusiones

Pragya Chawla, una de las coautoras del estudio, expresó a la prensa: "Calculamos que una explosión tan intensa proveniente de otra galaxia sería indistinguible de algunas explosiones de radio rápidas, por lo que esto realmente da peso a la teoría que sugiere que los magnetares podrían estar detrás de al menos algunos FRB".

Si bien los nuevos descubrimientos no explican aún todos los FRB debido a “las grandes brechas en la energía y la actividad entre las fuentes de FRB más brillantes y activas y lo que se observa para los magnetares, quizás se necesitan magnetares más jóvenes, más enérgicos y activos para explicar todos los FRB observaciones", explicó Paul Scholz, del Instituto Dunlap de Astronomía y Astrofísica de la Universidad de Toronto.

 

 

Fuente: Diario Registrado