“Aldea Maracaná es basura urbana. Si les gustan los indios vayan a Bolivia”, disparó hoy Rodrigo Amorim, el diputado de Río de Janeiro que recolectó la mayor cantidad de votos en la última elección.

Si bien la declaración provoca la indignación de muchos, lo cierto es que nadie se sorprende que Amorim haya dicho algo así porque ganó gracias al apoyo de Jair Bolsonaro, flamante presidente de Brasil que se caracteriza por su postura fascista.

Esa zona que el diputado tilda de “basura” fue el epicentro de las protestas en 2013 y aloja al edificio donde supo funcionar el “Museo del Indio”.

Luego de que Bolsonaro excluyera a la comunidad lgtb+ de las políticas de Derechos Humanos y que golpeara contra los indígenas, masa importante dentro de la población brasileña, el popular diputado subrayó que es necesaria una "limpieza" en Aldea Maracaná para "restaurar el orden".

 

Fuente: O Globo