El 3 de enero, Mauricio Macri interrumpió brevemente sus vacaciones en el Cumelén Country Club de Villa La Angostura, para hacer un viaje relámpago a Bariloche, donde inauguró el Gasoducto Cordillerano junto al gobernador rionegrino Alberto Weretilneck.

Sin embargo, ahora aseguran que tal inauguración no fue tal sino una nueva puesta en escena del Presidente y su equipo como parte de la campaña electoral, en la que también se vio beneficiado el mandatario de Río Negro, quien buscará ser reelegido en la elección del 7 de abril.

"El gasoducto está desconectado y la obra no está terminada; es otra mentira más del Presidente, Weretilneck y Gennuso", aseguró el legislador rionegrino Alejo Ramos Mejía a través de las redes sociales.

Ramos Mejía fue hasta el lugar donde llegaría el conducto y aseguró que “el caño que transporta el fluido muere en el río Ñirihuau, donde la empresa constructora debía  realizar tareas adicionales para atravesar ese curso de agua de manera subterránea, aunque no habría contado con autorización del dueño de esas tierras para poder realizar la perforación”.

 

Fuente: DR