La imagen es desoladora: una gran sequía y contaminación azota a las tierras mendocinas. Se trata de una consecuencia directa del fracking utilizado por multinacionales mineras que están explotando el territorio con el visto bueno del gobernador, Alfredo Cornejo.

 

 

La explotación de hidrocarburos por fractura hidráulica fue impuesta por decreto de Cornejo hace casi ya dos meses pero no logró convencer a los ciudadanos de que es una buena idea.

Un gran sector de los habitantes mendocinos y especialistas ambientalistas denuncian que la contaminación pone en peligro a todos. En diálogo con diario Perfil, el abogado ambientalista Enrique Viale criticó esta práctica de fracking: "Está prohibida en Francia, en Alemania, en algunos estados de Estados Unidos, en Bulgaria, en Inglaterra. Hay muchas pruebas científicas que comprueban su contaminación".

Un estudio designado para controlar el estado del agua ya reveló que en la primera toma las napas de Malargüe estaban contaminadas. El informe fue difundido por Ecoleaks, una organización ambiental similar a WikiLeaks que denunció que el gobierno provincial, ocultó esta información de orden público.