La reciente mejora de la imagen del presidente en las encuestas llevó al PRO a pensar tanto en el futuro gabinete como en la posibilidad de prolongar su estancia en el poder durante otro mandato, que estaría destinado en esta oportunidad al jefe de gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta.

Este modelo repetiría el esquema de sucesiones gubernamentales que ya tienen instaurado en la Ciudad de Buenos Aires hace más de 10 años.

El Gobierno se ve tentado de colocar a Larreta como jefe de gabinete, posición ocupada actualmente por Marcos Peña, para reordenar el esquema de poder y tranquilizar a los mercados internacionales. Hasta el momento, fue el mismo Larreta quien se opuso a aceptar dicha propuesta, ya que interrumpiría su labor en la Ciudad.

Sin embargo, el acuerdo sería diferente en esta ocasión ya que se alejaría de su puesto en Ciudad para comenzar a "entrenarse" para una posible candidatura presidencial en 2023.

Además, este cambio le permitiría a Larreta "premiar" por su lealtad a uno de sus colegas más cercanos, Diego Santilli, quien aceptó compartir una vez más la fórmula, incluso cuando ésto baja sus posibilidades de pelear una jefatura de gobierno en 2023.

De darse estas condiciones, Marcos Peña pasaría a posicionarse como canciller. En estas últimas semanas, Peña estuvo demostrando su capacidad para ocupar dicho rol: estuvo en China representando el país ante las autoridades del gigante asiático y luego participó de todos los encuentros bilaterales que tuvo Macri en el G20 en Japón.

Con respecto al futuro gabinete, está siendo diagramado por el ex vicejefe de gabinete, Mario Quintana y el ex ministro de Producción, Francisco Cabrera. El nuevo esquema de poder incluiría a Pichetto, junto a Larreta y a Rogelio Frigerio, quienes mantuvieron varias reuniones esta última semana.

 

Fuente: La Política Online