Este fin de semana el presidente Mauricio Macri visitara la localidad de Olavarría en el marco de la campaña electoral y su marcha del #SíSePuede. Allí será recibido por el intendente oficialista Ezequiel Galli y juntos intentarán aparentar un clima de fiesta a pesar que hay muchos motivos para opacar ese festejo.

El último y en sintonía con lo que ya viene sucediendo desde hace tres años y medio, es el anuncio conocido en las últimas horas de la empresa Loma Negra de avanzar en el cierre de la fábrica de cemento emplazada en la localidad de Sierras Bayas. La decisión se da a poco de conmemorarse los 100 años del despacho de la primera bolsa de cemento.

Según confirmaron este martes fuentes del gremio AOMA, la decisión habría sido tomada y comunicada a los empleados en los últimos días. Por el momento, queda esperar para conocer el futuro de los trabajadores y trabajadoras de la planta.

La situación pone en serios bretes a la localidad. Según el secretario general de AOMA, Alejandro Santillán, “para la comunidad de Sierras Bayas esa planta tiene un rol importante, uno no puede pensar a Sierras Bayas sin su planta de cemento”,

Así mismo Santillán sostuvo “no nos podemos olvidar que para Sierras Bayas y Olavarría el cemento no es una actividad al pasar y esa planta salió la primera bolsa de cemento”, y no es otro que el Polo Judicial quedó a medio terminar por no contar con el presupuesto suficiente.

El ambicioso proyecto de dotar a la ciudad de Olavarría de un Polo Judicial que albergara juzgados, fiscalías y hasta una alcaidía, quedó en la nada, por la decisión de la empresa encargada de la construcción, Bricons SAICFI, de no continuar los trabajos y pedir la rescisión del contrato.

 

 

La enorme mole, de 12.700 metros cuadrados distribuidos en cuatro pisos, donde iban a funcionar oficinas para jueces, fiscales y defensores, se ubica en la intersección de Bolívar y 25 de Mayo, a apenas seis cuadras del palacio municipal. Un verdadero elefante blanco en pleno centro de la ciudad gobernada por un intendente que se hizo famoso por su pésima gestión durante el fatal recital del Indio Solari 

Galli también ha sido fustigado en estos tiempos, luego de la intoxicación de 14 menores por comer alimentos del basurero del municipio.
El intendente, que busca ser reelecto y en linea con el oficialismo nacional, negó que existiera una crisis alimenticia incluso después de conocidos estos episodios, aunque terminó tomando medidas de corte paliativo ante la demanda de las organizaciones sociales.

Por estas horas, Galli convoca a la marcha del #SíSePuede e intenta montar una fiesta que  tape la crisis por la que atraviesa su municipio.

 

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