Entre las exposiciones que se llevarán a cabo hasta el mes de mayo por el debate respecto de la despenalización del aborto, una de las voces opositoras que dio inicio fue la de Úrsula Basset, quien argumentó que “el embarazo producto de violación frenó los abusos”. Refiriéndose a un caso en particular, desplegó el estremecedor razonamiento: "La niña del caso FAL se salvó de seguir siendo abusada gracias a su embarazo. Reflexionemos y no hagamos leyes cómplices del abuso". De este modo, no sólo se manifestó en contra de lo que se está debatiendo, sino también de la ley vigente, que permite interrumpir aquellos embarazos producto de una violación.
En este contexto, agregó que le da “lástima que se usen embarazos dolorosos como bandera pero no se acompañe" a las víctimas, y que "para defender el aborto se invocan situaciones desesperadas pero pensemos primero en los niños".
Otra de las voces en contra fue la de Oscar Botta, director de la ONG ProFamilia. El mismo considera un aborto como un crimen, por ende considera criminales a las mujeres que lo lleven a cabo, y se dirigió a los legisladores: “Saben los legisladores que el crimen del aborto aumenta la tasa de violencia familiar y de violencia infantil”, comparándolo con que “los violadores, los narcos y los estafadores quedan libres; con el crimen del aborto a los únicos a quienes se les aplicará la pena de muerte es a los niños no nacidos”.
Por último, y violando la prohibición de exhibir imágenes, Ernesto Beruti, Jefe de Obstetricia del Hospital Austral, mostró la imagen de un embrión, solicitando a los presentes: "Díganme si esto no es un ser humano".