Según se publicó en una nota de Página 12, durante el gobierno de Cambiemos el expresidente Mauricio Macri no siguió el consejo de los representantes de la Comisión Nacional de Monumentos, de Lugares y de Bienes Históricos y, en cambio, destruyó una escalera histórica que se encontraba en la Casa Rosada y que corresponde al patrimonio argentino.

En octubre de 2016, las arquitectas Andrea Morello, Mariana Quiroga y María Turull inspeccionaron la Casa Rosada, enviadas por la Comisión que preside Teresa de Anchorena. La Administración de Servicios Generales de la Presidencia paneaba hacer intervenciones en el subsuelo, el primer y segundo piso, y la terraza del edificio. 

La Casa Rosada es un monumento histórico y por lo tanto una figura legal. Debido a esto se debe pedir la inspección de la Comisión antes de modificar los edificios. Las inspecciones resultaron en un informe de 25 páginas presentado por las arquitectas y aprobado por la Comisión. En aquel análisis se recomendaba conservar la escalera de mármol hecha en 1895 y “los componentes ornamentales, carpinterías, herrajes, solados, molduras de yeso, escalones de mármol, barandillas de herrería, luminarias, acabados superficiales, etc, que la caracterizan”. Sin embargo, la gestión macrista destruyó la escalera para colocar un ascensor.

Ahora le echan la culpa a la Comisión, que rápidamente difundió el informe, como para que quede en claro quiénes fueron los que destruyeron el patrimonio y, de paso, quebraron la ley.

 

Fuente: Política Argentina