Quizás en un exceso de confianza por el agradable clima, la gobernadora María Eugenia Vidal efectuó una extraña infidencia a su interlocutor Luis Majul, en una entrevista que compartieron durante el programa La Cornisa, que se emite por América.

Ante el reclamo permanente del conductor en el sentido de que el gobierno no informó sobre la magnitud del presunto desastre económico que encontró al asumir, Vidal no tuvo mejor idea que "confesar" que el Jefe de Estado no dijo la verdad al respecto porque si revelaba que el país estaba "fundido" no iba a conseguir crédito.

"Mi posición y la del Presidente en ese momento eran distintas. Yo era la gobernadora de la provincia de Buenos Aires y podía decir que la provincia estaba quebrada", aseguró Vidal, pese a que cuando se hizo cargo del distrito, la deuda y el déficit habían bajado notablemente, y volvieron a incrementarse con su gestión.

"El Presidente, en ese camino de que el mundo volviera a creer en nosotros y donde tenía que salir a pedir financiamiento para que el mundo nos prestara lo que necesitábamos y hacer esto lo menos difícil posible", estaba, siempre según el peculiar relato de la gobernadora, en una situación distinta.

"Nadie sale a pedirle dinero a otro y le dice 'estoy fundido'", graficó Vidal para completar la idea. En resumen: si fuera cierto lo que Vidal le dijo a Majul, para que el mundo nos vuelva a creer, le mintieron.

 

Fuente: InfoNews