El presidente Mauricio Macri inició su discurso en el Congreso con una frase, al menos, irritante porque no hace más que justificar el sufrimiento del pueblo: "Cambiar en serio implica atravesar dificultades".

Al inaugurar las sesiones ordinarias, el jefe del Estado planteó que aunque haya gente que diga "pero si yo estoy peor que antes", en realidad no es tan grave porque su gestión lo que está haciendo es terminar con "estructuras viejas y oxidadas" (adjudicándole todo lo malo a lo que todos conocemos como una "pesada herencia") y se animó a decir, también, que bajó la inflación, aunque los números del Indec demuestren lo contrario. 

Con tres años de mandato, e iniciando la campaña electoral para ver si puede ser reelecto, Macri deslizó, además, un endurecimiento de políticas represivas. "Se acabó el tiempo en que los delincuentes se salgan con la suya mientras la mayoría trabajamos para sacar este país adelante", disparó el Presidente, en sintonía con el jefe de gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, quien minutos antes -al inaugurar las sesiones de la Legislatura- pedía fin a la "puerta giratoria". 

 

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