Pese al blindaje mediático que tiene la figura de Horacio Rodríguez Larreta, los números del coronavirus que se dieron a conocer recientemente son contundentes.

El mapa real de la pandemia arroja que -en cuanto a cantidad de contagios por millón de habitantes- la Ciudad Autónoma de Buenos Aires se ubica en un preocupante tercer lugar detrás de Nueva York y San Pablo. Cabe destacar que ambos países son los actuales epicentros mundiales del coronavirus.

Según datos actualizados al 28 de julio, la metrópolis brasileña se ubica en el primer lugar del ranking con 37.004 casos positivos por millón de habitantes. Nueva York sigue sus pasos con 27.226. Por su parte, Capital Federal logra ubicarse en el triste podio con 18.334 contagios por millón de habitantes, superando así a otras ciudad latinoamericanas como Asunción o La Paz.

 

La performance del Gobierno porteño en la lucha contra el Covid19 es lamentable: en cuanto a cantidad de muertes por millón de habitantes, CABA se ubica nuevamente tercera en el ranking, detrás de Nueva York y San Pablo y superando incluso a ciudades como Romas, una de las urbes más golpeadas por el virus a nivel mundial.

¿Se podría afirmar que la estrategia contra el COVID aplicada por el Jefe de Gobierno porteño fue correcta? 

A los preocupantes números se suma una serie de decisiones cuestionables en el manejo político de la pandemia como la flexibilización de la cuarentena en pleno pico de contagios.

Pese a contar con la ciudad con mayor presupuesto a nivel nacional, el Gobierno porteño ha tenido una pobre campaña en comparación con La Paz o Asunción que han llevado adelante cruzadas mucho más exitosas con menos recursos.