Desde las oficinas del jefe de Gabinete, Marcos Peña, y en coordinación con Jaime Durán Barba, se puso en marcha la propaganda electoral de Juntos por el Cambio que intenta resistir las quejas de los votantes y, al final del día, obtener su apoyo desde las PASO.

Este esquema incluye redes sociales, recorridas por las calles, actos en 360 y reuniones de los "defensores del cambio", una filosa batería de propuestas destinadas a ejecutar la última herramienta táctica que lanzó el jefe de gabinete y el gurú ecuatoriano: "puteame, pero votame".

"Hay que escuchar a la gente y aceptar que está enojada con muchas cosas de la economía que no pudimos acertar. Pero al final de la charla, debemos pedir que la gente nos vote para que no vuelva el kirchnerismo", explicó un funcionario del Gobierno.

De esta manera, el Gobierno admite que en las recorridas y contactos que tienen con la gente reciben quejas por la inflación, el pago de tarifas altas o la desocupación. Pero también aseguran que esa misma gente es la que igualmente votará por la continuidad de Macri para evitar un regreso al kirchnerismo.

 

Fuente: Infobae