Todo ocurrió el pasado 25 de mayo a las 15, cuando llegó al Hospital provincial de General Pacheco por un turno con el traumatólogo Jonathan D'alessandro, de 30 años. “La visita fue para controlarme golpes que tenía en la muñeca derecha, meñique y costilla izquierda por tropezar con la bicicleta de mi sobrina”, contó Natalia en las redes sociales.

La joven remarcó que tiene problemas en los meniscos de una de sus rodillas a causa de hacer patín durante 14 años. "Me dijo que él era especialista en rodillas. Luego de consultarle si podía ver como estaban mis rodillas, él me dijo que no había problema. Me consultó si me subía el pantalón o me lo sacaba, le contesté que no podía subirlo por encima de la rodilla porque era ajustado, que me lo iba a tener que sacar, pero que hacía frío”, recordó.

Según cuenta la víctima, el médico buscó una estufa eléctrica y como en ese consultorio no había tomas de electricidad, la hizo mudarse al lado. “Me saqué el pantalón, me recosté en la camilla, me revisó y me dijo que sí, más que seguro tenía jodidos los meniscos y que me iba a mandar a hacerme una resonancia magnética”, detalló Natalia.

Fue en ese momento que la situación se empezó a poner tensa: “Me preguntó si tenía problemas en el nervio ciático y le dije que sí…Me dijo que me diera vuelta boca abajo porque, según él, el ciático ´afectaba´ mis meniscos y quería revisarme. Me masajeo el nervio ciático, tocó los tendones de la ingle y sin mediar palabra conmigo me toco e introdujo sus dedos en mi vagina”.

Natalia reveló que el control duró poco más de una hora y media y, según relató, D'alessandro “nunca dejó de tocarme” durante ese lapso. “No supe cómo defenderme, me quedé helada. Era tal la expresión de horror de mi cara que lo único que hizo fue preguntarme si me dolía y sugerirme que me relajará”, dijo.

En su descargo, Natalia explicó que no fue hasta que llegó a su casa que pudo entender lo que había pasado: “Este pedazo de hdp, todavía está trabajando en el hospital como si nada. Y no creo que haya sido la primera ni la última vez. Ayúdenme a difundir a este degenerado de mierda, porque este vez fui yo y lo pude contar, pero estoy segura de que hay más y no se animan”.