En la reunión que mantuvieron ayer las primeras damas de Francia y Argentina en paralelo al encuentro de Emmanuel Macron y Mauricio Macri, se volvió a ver a Brigitte y Juliana Awada tomadas de la mano, como había sucedido durante el paseo en barco que compartieron hace un año por el río Elba en Hamburgo (cuando se cruzaron también durante el G20 alemán), y este año en París, en la visita del presidente argentino a Europa.

Y en la noche de ayer, Awada y la reina de Holanda, Máxima Zorreguieta compartieron un evento en el marco del G20 (los Países Bajos son invitados especiales del Gobierno argentino para esta cumbre), y también se las vio tomadas de la mano cual íntimas amigas (de hecho tienen excelente relación).

“No es inusual que las primeras damas caminen de la mano o estén tomadas de la mano en algún evento. No todas lo hacen. En algunos casos no se sugiere. Y hay a quienes no les gusta. Pero a Juliana sí”, explican desde el área de protocolo. Entre las que no les gusta está la primera dama estadounidense, Melania Trump, que le ha “negado” la mano a su marido en algunos eventos públicos

“Claramente se da cuando las dos se sienten cómodas, como pasa también son Sophie Trudeau”, explican. Ayer justamente las dos parejas cenaron juntas. Justin Trudeau, el presidente canadiense de las medias eclécticas, es el líder cool de la Cumbre junto con Macron, uno de los favoritos del equipo Macri para compartir encuentros más casuales.

 

Fuente: Perfil