Se trata de colegios privados católicos que cuentan con una importante subvención estatal, y al parecer, utilizan esos fondos para hacer campañas en contra del proyecto que podría salvar la vida de miles de mujeres. 

"El Estado subvenciona colegios católicos que cobran una cuota similar a una escuelita de fútbol o patín para que hagan extorsiones ilegítimas en democracia", expresó Luciana Peker, quien difundió las imágenes de panfletos con consignas anti aborto que llegaron en el  cuaderno de los chicos.

 

Fuente: Diario Registrado