En el Centro de Actividades de Montaña La Hoya, en Esquel, está "la curva de los guanacos" aunque estos animales suelan mantener una distancia.

Los guanacos volvieron a acercarse a esta zona que les dio su nombre en una postal única.

Los guanacos pesan hasta 100 kilos que se mueven en grupos pequeños liderados por un macho y usualmente compuestos por varias hembras y sus crías. Como tienen pelaje doble, estos animales corredores están bien adaptados a las inclemencias del viento y la nieve de la cordillera.

A diferencia de otros camélidos, como llamas o alpacas, los guanacos son considerados animales salvajes así que siempre van a mantener su distancia de los seres humanos, y más aún de los autos, que por suerte para ellos escacean por estos días.

 

 

Fuente: Diario Registrado