Luciana Salazar estuvo en boca de todos este año, principalmente, debido a su nueva faceta como analista política, dejando de lado el aspecto más "frívolo" de su carrera. Sin embargo, esta decisión no le costó nada barata, ya que ha recibido críticas casi a diario y por todos los medios posibles, algunas de ellas muy duras y crueles.

Para referirse a este tema, publicó en sus redes un profundo descargo, en el que responde estas personas que la denigran, quienes Salazar asegura que son, principalmente, otras mujeres. Además, hizo hincapié en que la mayoría de los mensajes se centran en su cuerpo y no en el mensaje que transmite.

"Convivo desde chica con la crítica de otras mujeres, muchas de estas enfocadas en mi cuerpo. Flaca, anoréxica, operada... Al final no importa como seas, siempre hay una excusa para direccionar las miradas hacia el cuestionamiento constante de tu cuerpo", arrancó su discurso la sobrina de Palito Ortega.

Y prosiguió: "A veces escucho que no soy una mujer real porque mi cuerpo es más ‘exuberante’ que los cuerpos establecidos según algunos parámetros, que vaya a saber quién los hizo".

Tampoco olvidó las fuertes críticas que cayeron sobre ella cuando decidió ser madre a través de la subrogación de vientre. "Hasta se metieron con mi elección sobre cómo ser madre, poniendo infinidad de lupas inquisidoras sobre mi maternidad. A ese extremo llega el nivel de escrutinio al que es sometida una mujer que decide vivir con total libre albedrío. Horas y horas de aire debatiendo qué debió hacer una mujer con su cuerpo. ¿Por qué las mujeres debemos vivir siendo examinadas constantemente? Es superficial y banal hacer juicios sobre el cuerpo de una mujer. Mujeres reales, somos todas" aseguró.

"Definir a una mujer entre real e irreal es ridículo. Lo último que necesitamos las mujeres es estigmatizarnos entre nosotras", sentenció. Y agregó: "No vivo en base a los paradigmas del momento, siempre le pasé por encima a los clichés. Hago en cada momento de mi vida lo que me hace feliz, sin estar pendiente del que dirán, sin ataduras".

Por último, reflexionó: "La realidad es que en el fondo lo que realmente molesta no es mi físico voluptuoso, ni mis curvas, ni medidas. Lo que realmente incomoda es ver a una mujer que vive con absoluta libertad. Posiblemente esas personas nunca pudieron vivir libre de la mirada del otro y debe ser fastidioso ver a una mujer sin cadenas".

La publicación recibió muchísimo apoyo de parte de las seguidoras de Luciana, alentándola a continuar tomando las decisiones que la hagan sentir más plena consigo misma.

 

Fuente: Exitoína