La salud pública porteña es otra de las áreas sensibles que intensificó un proceso de vaciamiento. La situación comenzó su etapa de precarización durante los dos mandatos de Mauricio Macri como jefe de gobierno, y se profundizó en las últimas dos gestiones de Rodríguez Larreta. Los entendidos en la materia, consideran que el sector pasó de ser un servicio público de calidad a un servicio de asistencialismo básico. 

En las últimas horas, una imagen difundida por las redes sociales tuvo un fuerte impacto en la sociedad. En la misma se ve una puerta de madera con vidrios templados cerrada, con un cartel escrito a mano donde se lee la frase "Guardia Cerrada. No hay médicos sábado y domingo". Esa puerta corresponde al servicio de guardia médica pediátrica del Hospital Rivadavia, y el cierre de ese espacio fue confirmado por el secretario general de ATE de ese nosocomio y Coordinador de la Mesa Nacional de ATE Salud. Quien difundió la imagen por las redes sociales fue Mario Fitz Maurice, reconocido médico cardiólogo, director del consejo de arritmias y responsable de prensa y comunicación de la Sociedad Argentina de Cardiología. "Esto sucede desde hace mucho tiempo, pero actualmente viene empeorando y nadie estaba mirando para el lado correcto. Todo el mundo sabe que los médicos estamos mal pagos. El 90% de los médicos tiene como mínimo tres trabajos", explicó el médico Fitz Maurice. El especialista y Jefe de Arritmias del Hospital Rivadavia, asegura que muchos profesionales ya no dan abasto y que necesitan muchas fuentes de ingreso para poder vivir dignamente. 

"Tenemos una responsabilidad tremenda no solamente con los pacientes sino con los familiares y además debemos llevar adelante un trabajo administrativo con todas las prepagas y las obras sociales que cada vez nos exigen más", suma el médico cardiólogo. En consecuencia, de no modificarse en lo inmediato las condiciones laborales de un profesional médico, esta situación se repetirá en el resto de los nosocomios porteños. 

"Está claro que lo que está sucediendo es que no hay personal que quiera ir a trabajar donde pagan mal, o en lugares conflictivos, o muy inseguros donde no tienen los medios necesarios, entonces algunas especialidades se están quedando sin especialistas", explica Fitz Maurice, al mismo tiempo que sostiene que los casos más puntuales son los especialistas en terapia intensiva y quienes se dedican a la pediatría: "Son especialidades que requieren de muchos años de estudio, de mucho esfuerzo, de mucho riesgo y de mucha responsabilidad, y cada vez hay menos postulantes a esas residencias", finalizó.