No es un secreto que durante la gestión macrista la pobreza e indigencia aumentaron notablemente. Con el fin de respaldarse ante esta realidad, el Presidente abrió el año legislativo justificándose con el argumento de que dicha situación está siendo compensada con obras "de fondo", como las cloacas o el acceso al agua potable. 

"Hay un millón y medio de personas que hoy tienen cloacas y antes convivían con la mierda" fue la frase -algo desafortunada- que eligió Mauricio Macri para resumir el libreto que usan como excusa. Esta muletilla empezó en su discurso anual ante el Congreso y luego se repitió en todas sus apariciones públicas y hasta se trasladó a Marcos Peña y la gobernadora bonarense María Eugenia Vidal.

Sin embargo, los datos arrojan otros resultados. Desde el inicio del gobierno macrista en diciembre de 2015, el promedio anual de obras de agua y cloacas en la Ciudad de Buenos Aires y el conurbano bonaerense bajó un 22,5% con respecto a todos los años de mandato de Cristina Fernández, según datos oficiales. 

 

Cuando se comparan los datos, queda en evidencia que la supuesta gratificación del Estado en forma de construcción de infraestructura, en contraposición a la caída del poder adquisitivo no es más que una excusa. Desde 2015, el año de la elección que le dio el puesto presidencial al líder del PRO, el promedio anual de instalación de cloacas y conexiones de agua cayó a 33404. En este primer trimestre del 2019, el gobierno hizo 8260 conexiones. Estos datos proyectan un mismo promedio anual.

Entonces, al aumento exacerbado de la pobreza y la indigencia y a la caída de las obras de infraestructura, debemos sumarle el hecho de que la administración PRO incrementó la tarifa de agua casi un 800%.

En 2017, Macri presentó el "Plan Nacional del Agua y Saneamiento". En esa propuesta, prometió que en 2019 se alcanzaría una cobertura de 100% en agua potable y del 75% en cloacas. Como ya observamos en los datos oficiales, eso no ocurrió. Además, este plan no contempla a los más de 4 mil barrios populares, precisamente los lugares en los que se presenta mayor exclusión: más del 97% no tienen acceso a cloacas.

Posteriormente, AySA se comprometió a realizar obras en al menos 168 de esos barrios. Sin embargo, a esta altura todavía no empezaron ni la mitad de las obras.

 

 

Fuente: Política Argentina