Julia Leal, testigo clave en la causa por la desaparición de María Cash, volvió a denunciar torturas. Esta vez fue secuestrada, drogada y marcada con un mensaje mafioso en la espalda, realizado con un cuchillo.

La testigo es sobreviviente de una red de trata que funciona en Salta y Tucumán, la misma que habría secuestrado con fines de explotación sexual a María Cash, desaparecida desde julio de 2011. Julia aseguró haber estado secuestrada junto con María en su propia casa en Campo Quijano, Salta; en donde habría sido tenida en cautiverio por su propio esposo. Leal lo denunció a él y a varios otros oficiales de la fuerza salteña. Según su declaración, utilizaban la residencia para llevar mujeres, encerrarlas, drogarlas y prostituirlas. 

Hace un año, Leal habría sufrido un ataque similar, en el que fue secuestrada y también le dejaron un mensaje mafioso en el abdomen. 

Desde que se animó a denunciarlo, las amenazas se volvieron algo habitual. "Cuando finalmente decidí hablar de todo y para todos, apenas llegué a Salta me destrozaron a golpes y me amenazaron de muerte. Eso les demuestra que no vine a mentir sino a decir la parte de la verdad que callé", remarcó a los medios, y afirmó que no va a "callar más aunque me juzguen como quieran, porque mi silencio me traicionó".

 

Fuente: Minuto 1