A Beccacece, en especial, los dirigentes de la AFA siempre lo miraron con un cierto desagrado. Lo notaban participativo al extremo, con un vuelo demasiado alto. Por eso antes de fin de año se había instalado la posibilidad de sumar al cuerpo técnico a Pablo Aimar, quien además contaba con la aprobación de los jugadores. Después, esa intención se desinfló para no generar ruido dentro del cuerpo técnico y porque el mismo Aimar, ubicado como siempre, prefirió quedarse en Buenos Aires.

Charlando solo una vez un rato largo con Beccacece se comprueba que se trata de un apasionado de este juego, con una intensidad absoluta, con un gran poder explicativo. A veces, esas cualidades pueden resultar negativas. Aunque él lo niegue, ese afán por transmitir sus miradas le jugó en contra con un tal Lionel Messi. El quiebre con el 10, según pudo reconstruir Clarín, sucedió en una práctica en el complejo del Manchester City, en la previa del amistoso contra Italia, aquella gira que al final concluyó con la goleada histórica ante España en Madrid.

"Leo, así no. Te conviene enganchar para otro lado", le habría dicho Beccacece a Messi en ese entrenamiento. Pero lo que más habría molestado a Leo fue que el ayudante de campo de Sampaoli le apoyó una mano en un hombro... En el momento el 10 no dijo nada, pero al rato, ya en la intimidad, se habría acercado al técnico casildense y le habría pedido que no se repitiera otra situación similar con su principal colaborador.

"El equipo es más de Messi que mío". Esa frase la había patentado Sampaoli. Y lo marcó a fuego. Ahora, con el Mundial a punto de irse y con todos los matices singulares que marcaron a la Selección, aquella definición se potenció. Quedó la sensación de que los jugadores terminaron armando el equipo. ¿Hasta dónde? ¿De qué modo? ¿Cómo?

Como hacen la mayoría de los entrenadores del mundo, Sampaoli apostaba por escuchar a los jugadores. Por algo aquellas giras eternas por Europa visitando uno por uno, semblanteando, intercambiando miradas. Messi era y es su devoción. "Un jugador como Messi ve cosas que los seres normales no vemos", declaró en pleno Mundial el DT. Y a Leo vaya si lo escuchaba.

Una fuente de la Selección, próxima al entrenador, presente en la preparación previa en Barcelona y durante todo el Mundial, le confesó a Clarín antes del debut contra Islandia: "Mirá, yo te doy una pista. Si vos ves algo que parecía afirmado y se cambia de repente es por algo que dijo el 10...".

¿Por qué Federico Fazio y Giovani Lo Celso, dos que se perfilaban como titulares en la etapa de entrenamientos en Barcelona, concluyeron con un nulo protagonismo mundialista, el defensor sólo jugando el tramo final contra Francia y el del PSG ni un minuto? Desde la intimidad de la Selección le atribuyen toda la responsabilidad a Messi y a un par de comentarios que le habría hecho al entrenador: por un lado, ciertas imperfecciones en la salida desde atrás del marcador central de la Roma; y por otra parte, un pase del zurdo ex Central que no le convencía para su juego.

También sobre la llamativa ausencia de Lo Celso existe otra versión que suena híper disparatada: el zurdo le habría ganado con absoluta facilidad un duelo de fútbol-tenis a Messi y, además, en una práctica le habría dibujado un túnel colosal. Esas situaciones habrían enojado al capitán hasta impulsarlo a pedir que Lo Celso no fuera titular.

Si esta bronca de Leo por esos dos supuestos episodios se encapsula dentro del potencial es directamente porque así lo contaron, en ese tono. Desde el entorno del futbolista lo desmienten con una fuerza brutal.

 

Fuente: DiarioVeloz