El lunes Vélez recibió una noticia inesperada luego de que Mauro Zárate, quien había dado su palabra que iba a continuar en la institución de Liniers, armara su bolso para irse a Boca. La inminente llegada de Ricardo Álvarez parecía ser la solución para llenar el vacío dejado por el ídolo, pero finalmente la historia se torció por otro lado.

Pese a anunciar que quería volver a Vélez, Álvarez decidió aceptar una oferta del Atlas de México. Según el padre del futbolista, Carlos, la propuesta del club de Liniers nunca llegó y tenían un plazo corto para contestarle a los mexicanos.

"Me sorprendió el momento que está atravesando Vélez por lo de Mauro, aunque lo entiendo. Quizá eso tapó la clara manifestación de Ricky cuando declaró que en lo inmediato quería quedarse en Argentina y jugar en Vélez. Digo esto porque no recibió ninguna propuesta formal. Supongo que la dirigencia debe estar desbordada por el incidente que todos conocemos", explicó Carlos, padre del jugador, en una carta.

"Ricky no podía esperar más. Siempre actuamos con formalidad. Por eso no se podía esperar más la respuesta definitiva al Altas de México, que tuvo la deferencia de esperar todo este tiempo", cerró.

 

Fuente: ambito.com