En plena interna familia por la herencia de Bartolomé Mitre, y las denuncias de Esmeralda Mitre, el domicilio de Nequi Galotti fue allanado este jueves. Luego del procedimiento, para evitar especulaciones, la ex modelo explicó qué pasó. 

"A mí no me gusta hablar de estas cosas que son 100% privadas, pero como se hizo público lo voy a contar acá", comenzó diciendo Nequi Galotti en Todas las Tardes (El Nueve) en referencia al allanamiento que se llevó a cabo en su casa con el fin de recoger información sobre los objetos de valor que posee en la vivienda que compartía con el periodista, dueño de La Nación, que murió el pasado 25 de marzo a los 79 años de edad tras varias complicaciones en su salud.

"En septiembre presentamos con mi hijo Santos (fruto de su relación con Bartomole Mitre), y mis abogados, el inventario porque en los medios se empezó a decir que en mi casa había bienes de muchísimo valor y me dio mucha inseguridad porque había cosas de valor pero no lo que se decía. Me dio miedo que me asalten que pase algo grave en mi casa", dijo Galotti.

"Hice el inventario de todas las cosas, contraté un camión de mudanzas y llevamos todo a un departamento que está en sucesión donde todos pudieran tener acceso a estos bienes que entran en el acervo sucesorio", contó, y explicó que el procedimiento se hizo para ver si el inventario "que iban desde un cuadro de Pedro Figari hasta los calzoncillos de Bartolomé”, indicó.

"Me dio miedo que un periodista muy famoso un día dijera que en mi casa podría haber un cuadro de 500 mil dólares. ¿¡En qué momento!? Algo totalmente falso y que formaba parte de una fantasía de alguien de lo que pudiera haber en mi casa. En mi casa había cuadros que tenían que ver con la historia de la familia de mi marido", sumó Nequi.

"Mandé todo detallado, eran más de 400 ítems. Fue un trabajo que me llevó más de una semana y lo hice con mucho amor y desprendimiento. Hoy quisieron ver si ese inventario estaba bien hecho", detalló la exmodelo, conductora de TV argentina, de 60 años de edad, sobre el allanamiento.

Sobre cómo se enteró del procedimiento judicial, especificó: "Hicieron una revisión ocular mientras yo no estaba en mi casa, estaba mi hijo. Yo estaba en la peluquería haciéndome el color y me puse un poco nerviosa haciéndome las manos. Ahí me llamó Santos contándome que llamó a los abogados para que vayan a ver todo y fue muy casual que apenas entraron me llamaron de todos los programas a los 30 segundos. Alguien les avisó a todos los medios".

"Estuvieron unos 15 o 20 minutos y se fueron. En mi casa no había nada: la heladera y cosas de la cocina. Tengo cientos de llamados de amigos preocupados por mí y preguntándome si estoy bien. Nunca viví en una casa llena de lujos. Yo soy muy simple, transparente e incapaz de tocarle un botón a alguien. Yo jamás dejé de trabajar, aportar ni ser independiente. Nunca le pedí nada a ninguno de mis maridos. A Bartolomé lo cuidé con amor y dedicación”.

Por último, Nequi, haciendo fuerza para no quebrarse, se refirió a Bartolomé y sus duros últimos años golpeados por su mala salud. "Estaba aferrado a la vida, quería vivir, soñaba con dejar el bastón y la silla de ruedas. Yo lo acompañé desde el amor, renunciando a mi ser mujer para poder estar al lado de ese hombre que estaba luchando por su vida".

"Estoy contenta que mis hijos vieran como soy, que puedan estar orgullosos de mí que el día que me muera digan que yo era una buena persona. Después que me hagan lo que quieran, que me quieran ensuciar. Porque yo cuando callo a veces es porque tengo una forma de ser, muy del interior, y soy muy respetuosa, espero mi espacio y mi lugar", cerró Nequi Galotti, visiblemente angustiada.

 

 

Fuente: Exitoína.com