Según afirma el sitio RT en Español, los nuevos casos de COVID-19 que se manifestaron en el noroeste de China presentan diferencias con los contagios originales que ocurrieron en Wuhan.

Según informó el día de ayer Bloomber, el patógeno podría estar cambiando hacia formas desconocidas y, de esta manera, complicando los esfuerzos para erradicarlo.

Los nuevos pacientes que manifestaron el virus en las provincias norteñas de Jilin y Heilongjiang parecen portar el virus durante un período de tiempo más largo. Además, se muestran más tiempo asintomáticos y tardarían entre una y dos semanas más que los de Wuhan en desarrollar síntomas de la infección.

"Este período más largo, durante el cual los pacientes infectados no muestran síntomas, ha creado grupos familiares de infección", señaló el destacado médico chino Haibo, quien había trabajado en Wuhan y ahora trata a los pacientes en la región norte de China.

Por otra parte los nuevos contagiados del noreste parecen sufrir daños principalmente en los pulmones, en diferencia a los originales de Wuhan que lo experimentaron en múltiples órganos, como el corazón, los riñones y el intestino.

No obstante, aún no está claro si el virus está mutando de manera significativa. Según explicó Keiji Fukuda, profesor clínico de la Universidad de Hong Kong, es probable que las actuales observaciones en China no tengan una correlación simple con una mutación, y se necesita "evidencia muy clara" antes de concluir que el virus está transformandose.

 

Fuente: RT en español