Todo el mundo está mirando con atención lo que pasa en Venezuela. Muchos líderes mundiales acompañan a Nicolás Maduro y piden que no se cometa un golpe de Estado en su contra. Otros, como Mauricio Macri, están del lado de Donald Trump, la cabeza del imperialismo, que pretende imponer el fin del chavismo, aunque ganen las elecciones. En ese contexto, esto es lo que dijo el Papa.

 

Según declaró durante el vuelo de regreso de Panamá, adonde acudió el pasado miércoles para celebrar la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ), el Sumo Pontífice reconoció que le "asusta un posible derramamiento de sangre en Venezuela" y ofreció su ayuda si ambas partes lo solicitan.

 

En esa línea,  pidió "una solución justa y pacífica para superar la crisis respetando los Derechos Humanos y deseando el bien de todos los habitantes del país" y consultado sobre si el Vaticano respaldaría a Juan Guaidó como presidente de Venezuela, tal como ha hecho una gran parte de la comunidad internacional, Francisco respondió que "sería una imprudencia pastoral y haría daño ponerse de la parte de unos países o de otro".

 

"Yo apoyo a todo el pueblo venezolano, que está sufriendo. Si yo entrara a decir hagan caso a estos países, o a estos otros me metería en un rol que no conozco. Sería una imprudencia pastoral de mi parte y haría daño", subrayó el Papa.

 

 

Fuente: Infobae.