El líder de los Guardianes de la Revolución iraní, el general Qasem Soleimani, fue asesinado por los Estados Unidos en las últimas horas. 

Así la Casa Blanca lo confirmó a través de las redes sociales a todo el mundo que miró sorprendido la noticia. 

Según el gobierno estadounidense, esta acción deliverada fue para "disuadir futuros planes de ataque iraníes". El Departamento de Defensa, expresó:  "EEUU continuará tomando todas las medidas necesarias para proteger a nuestra gente". 

El ataque fue obviamente ordenado por Donald Trump, quien luego de la noticia solo publicó una bandera de los Estados Unidos de América. 

Por lo pronto, la embajada de Estados Unidos en Irak instó a salir inmediadamente del país a todos los estadounidenses y recomienda que lo hagan por avión. 

Mientras tanto en Irán la tensión aumentó considerablemente: el gobierno respondió amenazando con "dura venganza" por la muerte del general. 

Además, El Ayatola Jamanei nombró al número 2 de Soleimani, Qaani, como nuevo jefe de la Guardia Revolucionaria. ¿Su primera misión? Vengar la muerte de quien era considerada como un héroe. 

En Irak las aguas no están para nada tranquilas, sino que tras el asesinato de Soleimani, Muqtada al-Sadr, uno de los líderes chiís más influyentes, llama a movilizar su milicia que luchó contra la invasión estadounidense en 2003-2008. 

¿Se trata de una posible Tercera Guerra Mundial? Para muchos, la tensión podría escalar hasta ese punto.

 

 

Fuente: Diario Registrado