Elisa Carrió tuvo un largo momento de protagonismo durante la reunión de gabinete ampliado que se celebró en el Centro Cultural Kirchner. Su monólogo sobre el escenario dejó varios comentarios que generaron críticas y repudio, aunque ésta parece ser su costumbre cada vez que hace una declaración pública.

Uno de los momentos más bajos de su discurso fue, sin duda, el desubicado comentario sobre la muerte del gobernador de Río Negro, Carlos Soria.

En su monólogo y entre risas, soltó: “A Pichetto le pido mas sutilezas, al Vicepresidente Pichetto lo conozco desde hace 25 años, está bastante bien conservado. Estábamos en las antípodas…yo era amiga del gringo Soria que me decía, mi mujer me va a matar y lo mató…”.

Lejos de causar indignación, la "broma" fue recibida con aplausos y risas por parte de los cientos de funcionarios presentes en la reunión

 

Juan Amorín on Twitter

Recordemos que no es la primera vez que Carrió ridiculiza la muerte de un político. Algo muy similar a ésto sucedió con el ex gobernador de Córdoba, Juan Manuel de la Sota, diciendo que "gracias a Dios se murió".

Durante el discurso en el CCK, también le reclamó a Macri que no ceda a las presiones de hacer cambios de Gabinete: "Presidente, no se mueva de donde está. No hay que enfrentar las tormentas con los lobbys que piden cambios todos los días. A nosotros no nos van a sacar de Olivos. ¡Nos van a sacar muertos!", lanzó. 

 

Fuente: Página 12