El presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, respondió con enojo ante la pregunta de un periodista que le comparó la situación del coronavirus en la Argentina, donde las muertes suman 321, con la de su país, que ya acumula 13 mil fallecidos.

Bolsonaro se limitó a responder que la Argentina marcha "camino al socialismo" y aseguró que esa diferencia en el número de muertos se debe solo a la distinta cantidad de habitantes. Dijo que la comparación debía hacerse en las muertes por millón de habitantes, pero allí también se evidencia el mal manejo de la pandemia en Brasil, con 62 fallecidos cada milón de habitantes, contra 7 de la Argentina.

 

Bolsonaro dice que Argentina va camino al socialismo

El ultraderechista elogió además el modelo de Suecia para enfrentar la pandemia, a pesar de las más de 3500 muertes registradas allí. "Es sólo hacer la cuenta por millón de habitantes, pero hablemos de Suecia, que no cerró la economía. Ustedes hablan del lado ideológico, ustedes hablan de un país que camina hacia el socialismo, que es la Argentina", dijo Bolsonaro.

Al hablar con periodistas en el Palacio de la Alvorada, Bolsonaro también volvió a apuntar contra los gobernadores e intendentes que ejecutan medidas de distanciamiento social. Afirmó que su país se encamina a una realidad de "pobreza" y "miseria" similar a la del África subsahariana si no vuelve la actividad económica.  

El líder de la ultraderecha brasileña tiene en la mira a los gobernadores de Sao Paulo y Río de Janeiro, dos de los estados más ricos y poblados del país y principales promotores de las cuarentenas.

El fuego cruzado recrudeció esta semana cuando el presidente publicó un decreto para incluir a los gimnasios, los salones de belleza y las barberías como "servicios esenciales" que deben continuar funcionando pese al agravamiento de la crisis.

La decisión fue interpretada como una presión contra los gobernadores, pues el Tribunal Supremo ratificó en abril la autonomía de los estados y municipios para decidir las medidas de aislamiento social. Tanto el gobernador de Sao Paulo, Joao Doria, como el de Río, Wilson Witzel, siguieron las directrices de la máxima corte e ignoraron el decreto presidencial.

 

Fuente: Página 12