No todo es verano, sol que pica la piel, helados y juegos acuáticos. También se puede descansar y disfrutar de viajes en estaciones como el otoño que, particularmente, tiñe de dorado todos los paisajes.

Y si estás pensando en tomarte vacaciones a partir de abril, Córdoba es un lugar ideal para disfrutar de un placentero descanso en contacto con la naturaleza, la historia y la cultura.

Una de las opciones más elegidas durante esta época del año invita a visitar establecimientos rurales, que abren sus puertas a una propuesta colmada de tradición y naturaleza. En tierras que formaron parte de la historia de nuestro país, se levantan antiguas casonas, que han sido elegantemente recicladas, de exclusivo confort, donde el turista puede experimentar la auténtica vida de campo. Estos bellos lugares, se caracterizan por su diseño y atención personalizada, a lo que se suman atractivas actividades como cabalgatas por campos sembrados, clases de cocina tradicional y avistaje de fauna autóctona.

 

Aquel visitante que elija tomar contacto con la cultura y la historia, también encontrará en Córdoba un destino ideal. Las Estancias Jesuíticas, declaradas Patrimonio de la Humanidad, el Antiguo Camino Real, Cascos Históricos, imponentes Iglesias, museos de Arte y legados Aborígenes, son sólo algunas de las posibilidades para visitar.

Esta Córdoba cultural se combina con una variado paisaje de sierras, ríos y lagos, que invitan al turista a tomar contacto con la naturaleza. Avistaje de aves, cabalgatas, escalada, mountain bike, excursiones 4×4 y vuelo libre, son las opciones que la provincia ofrece en materia de turismo aventura. Cada una de estas actividades pueden realizarse en escenarios naturales fascinantes, como la Laguna de Mar Chiquita, el Parque Nacional Quebrada del Condorito, el Cerro Champaquí, el Cerro Uritorco y Los Terrones, paisajes que emocionan y desafían a los turistas que deciden emprender la aventura.

 

 

Fuente: Córdoba Turismo.