Científicos del Instituto de Investigación de Pesca y Acuicultura de Hungría crearon “accidentalmente” en un laboratorio una nueva especie animal y la denominaron “pez toro”. El estudio y sus resultados fueron tan impactantes que fueron publicaron en la revista Genes. 

La intención era usar el esperma de pez espátula para tratar que los huevos del esturión en peligro de extinción se reproduzcan asexualmente a través de un proceso conocido como gynogenesis (en el que se usa el esperma pero no el ADN). Pero no fue así.  

Los expertos húngaros creyeron que el pez espátula estadounidense y el esturión ruso no eran compatibles, sólo tenían la intención de “engañar al huevo”. De hecho, nunca se habían cruzado, porque cada uno está en un continente distinto. Sin embargo, el huevo fue fertilizado. 

 

Descolocados, los especialistas señalaron que las investigaciones habían arrojado que estas especies de peces eran infértiles, como muchas especies híbridas. Además, contaron que no tienen planes de producir más, pero que los sobrevivientes podrían vivir más de 100 años. 

El Dr. Mozsár argumentó sobre el estudio: “Nunca quisimos jugar con la hibridación. Fue absolutamente involuntario”. 

Acto seguido, explicaron: “Estos fenómenos podrían conducir a una mayor similitud, compatibilidad y flexibilidad entre los genomas del esturión”.

 

En tanto, argumentaron que podría “permitir la hibridación entre el esturión ruso y el pez espátula estadounidense a pesar de las grandes distancias geográficas, fisiológicas y morfológicas”. 

Por último, remarcaron que los próximos estudios serán en base a salvar de la la especie del esturión, que está “en mayor peligro que cualquier otro grupo”.

 

Fuente: Daily Mail.