La Fundación URBE dio a conocer un brutal informe en donde alertó que “Si las dificultades del pago de las cuotas de los créditos indexados se generaliza, puede suceder una crisis inmobiliaria derivada de la proliferación de ejecuciones hipotecarias”.

En ese sentido, la crisis se puede desatar ya que existe “un deterioro en la capacidad de los salarios para el repago de los créditos otorgados” en UVAs (Unidad de Valor Adquisitivo). 

El informe asegura que “el aumento del tipo de cambio y la necesidad del programa de que la inflación sea menor que la devaluación, y, a su vez, el aumento de los salarios menor que la inflación, empeoran la posición de los deudores frente a sus compromisos”. 

El informe sostiene que “de presentarse una relativa normalidad cambiaria en el segundo semestre, para que de hecho el tipo de cambio real se mantenga casi constante, la caída de la capacidad de repago de UVAs por parte de los salarios es del 4%”.

Pero “si la inflación se acerca al 40%, la capacidad de compra de UVAs para devolver el crédito habrá caído un 10%”.

“Los deudores UVA ven que a pesar del esfuerzo que hacen para pagar las cuotas de sus préstamos, su deuda en pesos aumenta, porque el valor de las UVAS sigue el desbocado ritmo de los precios”, indicó el informe. 

En ese sentido, desde el organismo aseguraron que “El Gobierno había previsto un panorama macroeconómico totalmente diferente para 2018, con una inflación del 15%, un crecimiento salarial similar y un dólar por debajo de los $20. Muchos argentinos confiaron en estas proyecciones y tomaron créditos UVA”. 

Y advirtió: “Una crisis hipotecaria o de mora generalizada en los préstamos, tiene efectos demoledores sobre la economía en general. Evitar una crisis financiera como la reseñada, puede resultar fundamental para el funcionamiento de la macro”.

 

Fuente: Notienred.com